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¿Cuándo se inventaron los audífonos?

9 marzo, 2019

Los primeros audífonos de la historia eran unas conchas de mar, utilizadas desde la antigüedad, que permitían dirigir el sonido capturado, multiplicando así la percepción del mismo. En la Edad Media, un cuerno de animal sustituyo este invento.

Desde la antigüedad hasta el siglo XIX.

En el siglo XVII aparecieron unos tubos muy extraños de hierro o madera tallada, como inusuales elipsis otica (el antepasado del megáfono) y otros con forma de espiral, creados respectivamente en 1650 y 1670 por el alemán Kircher.

En 1757, la invención del primer cuerno acústico, por el francés Claude-Nicolas Le Cat, permitió una amplificación del sonido de unos quince decibelios.

En 1879, es el dentáfono (u osteófono) el que comienza la innovación en términos de aparatos auditivos. Consistía en una membrana unida al extremo de un vástago cuyo otro extremo se mantenía entre los dientes, permitiendo así que los sonidos se transmitieran al oído interno mediante la conducción ósea.

El sonotone

La llegada de la electricidad impulsó invenciones auditivas muy innovadoras. Desde principios del siglo XX, Hutchison inventó el Acousticon, que fue el primer audífono eléctrico de carbono. En 1920, fue el turno del audífono de tubo para ver la luz del día.

Luego, hubo un punto de inflexión en el año 1929, cuando la empresa Sonotone presentó el primer audífono que fue utilizado en la radio. Este revolucionario dispositivo tuvo su desarrollo y comercialización proporcionados por Sonotone desde 1929 hasta 2005.

En la segunda mitad del siglo XX, se intentó que los audífonos fueran más fáciles de usar. En la década de 1950, se volvieron portátiles pero aún no son eran muy prácticos debido a que se tenía que llevar las baterías en los bolsillos de los pantalones, o en los bolsos. Debido a esto, entonces, llegaron nuevas formas de llevarla; detrás de la oreja en 1952, en los anteojos en 1954, y al final llego la batería dentro del auricular a principios de los años setenta.

En 1985, los audífonos tratan por separado los sonidos altos y bajos con un amplificador de dos canales. Dicho amplificador fue reemplazado en 1996 por un microprocesador capaz de procesar miles de veces por segundo el sonido provisto por el micrófono y que, además, ofrecía una muy buena calidad de sonido y amplificación.

Audífonos hoy en día

En la era digital y la miniaturización de los circuitos electrónicos, ahora existen unos audífonos que se pueden colocar directamente en el canal auditivo, haciéndolos completamente invisibles.

Desde el 2007, los últimos audífonos están equipados con tecnología inalámbrica Bluetooth, lo cual facilita las comunicaciones y la vida cotidiana. De hecho, se puede conectar un audífono a un teléfono fijo o móvil, o también escuchar música, radio o programas de televisión con transmisión de audio digital inalámbrico. Y con los audífonos recargables, no se necesitan baterías.